40° aniversario del último golpe cívico militar

40° aniversario del último golpe cívico militar

Este 24 de marzo se cumplen 40 años del comienzo de la peor dictadura que haya sufrido nuestro país. La UNCo Bariloche invita a toda la comunidad a participar de las distintas actividades que se realizarán en la Ciudad, incluida la marcha a la que convocan diversas organizaciones para mañana, desde Onelli y Brown hasta el Centro Cívico.

Además, la UNCo Bariloche estará organizando diversas actividades en este sentido a los largo de estas semanas. Este es el cronograma:

  • Del 23 de marzo al 12 de abril se podrá ver la muestra fotográfica de Franca Jarach, por Florencia Magrini, en el hall central del edificio de la UNCo Bariloche (Quintral 1250).
  • El viernes 1 de abril se realizará la presentación pública del proyecto Paseo de la Memoria (Proyecto desarrollado junto a la Defensoría del Pueblo de Bariloche, en el marco de la 22° convocatoria de proyectos de la Secretaría de Políticas Universitarias).
  • Ese viernes 1 de abril a las 19, Vera Jarach, miembro de Madres línea fundadora (mamá de Franca), y Elvira Sánchez (hermana de Miguel, desaparecido en cuyo honor se realiza todos los años la Carrera de Miguel), brindarán una charla en la sede de la UnTER (Elflein 735). Más información, click aquí
  • El sábado 2 de abril el profesorado de Historia de la UNCo Bariloche dará una charla sobre la Guerra de Malvinas.
  • El domingo 3 de abril a las 9:00 se realizará la XI Edición de la Carrera de Miguel, partiendo de la Casa del Deporte (Costanera y Rolando). Más información, ingresar aquí o en Facebook:Carrera de Miguel Bariloche

Aprovechamos esta ocasión para compartir una reflexión elaborada por integrantes de la carrera de Historia de la UNCo Bariloche, a la que adherimos.

La Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre “violencias de distintos signos” ni el árbitro justo entre “dos terrorismos”, sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.

Este fragmento es parte de la “CARTA ABIERTA DE UN ESCRITOR A LA JUNTA MILITAR” que Rodolfo Walsh escribió el 24 de Marzo de 1977, a un año del golpe militar.

Desde entonces, cada 24 de marzo, todas/os las/os argentinas/os deberíamos sentirnos unidos, por encima de todas las diferencias, frente a la necesidad de sostener la memoria, la verdad y la justicia como principios irrenunciables. Deberíamos considerarnos siempre convocados -auto-convocados sin más- a andar las calles, a expresarnos a través de la prensa, a abordar el recuerdo  y el debate en cada casa de estudios, en cada institución y también en cada hogar pues, como sostiene la historiadora Natalie Zemon Davies, los legados de la historia no son propiedad de nadie en particular, le pertenece al conjunto de la sociedad, “son herencia de numerosos testimonios y actores, de vigorosa discusión sobre los tópicos y las significaciones del pasado”. Para que todos podamos decir que el pasado nos incumbe y nos pertenece debemos compartir la historia y la memoria en su pluralidad democrática y en su complejidad. Ese es el andamiaje para sostener con fuerza, ahora y siempre, Nunca más.

Hoy a 40 años del inicio de las más atroces violaciones a los derechos humanos perpetradas en nuestro país en manos del  Terrorismo militar de Estado, que produjo una de las secuelas más dolorosas de nuestra historia, quisiéramos compartir una reflexión situada de lo mucho realizado pero también de las tareas pendientes, de lo mucho por hacer.

Desde la irredenta valentía de los primeros pedidos de “Aparición con vida” de las  organizaciones nacientes de Derechos Humanos durante  los ’70;  la recuperación de la democracia con  la conformación de la CONADEP y el primer Juicio a las Juntas Militares en los ’80;  las luchas por derribar las amnistías que buscaban las amnesias negacionistas de los ’90;   hasta la derogación de todos los obstáculos que impidieran el avance de los juicios en todo el territorio del país y la recuperación instituida de conmemoraciones, relatos y lugares de la memoria en los años que hemos transitado desde el 2004 en delante,  una inmensa cantidad de experiencias nos pueblan.

Entre luchas y disensos hemos construido un suelo común de defensa de la dignidad humana en nuestro país bajo el mandato de la no repetición de mazmorras y traumatismos, duras enseñanzas  que pretendemos ir “pasándonos” entre generaciones.

En nuestra región y en San Carlos de Bariloche en particular también hemos caminado en derroteros. Los juicios a los represores que torturaron en los centros clandestinos de detención y unidades policiales y carcelarias de la norptagonia continúan llevándose adelante y con ellos se avanza, no sólo en  las condenas jurídicas que desde el 2008 se vienen sucediendo, sino en la comprensión social del modo en que a metros de nosotros, a unos kilómetros de nosotros, se llevó adelante la ignominia y la brutalidad.

En Bariloche y sus zonas aledañas nuevos “lugares de memoria” se han abierto y continúan abriéndose. Nuevas voces y  testimonios de sobrevivientes emergen y se resguardan de múltiples  maneras. A la película de “Juan, como si nada hubiera sucedido” de Carlos Echeverría en torno a la desaparición de Juan Herman, se sumó “La memoria, la otra historia del paraíso” sobre la desaparición de Julio Schwartz en El Bolsón, de Gustavo Marangoni. Y entre las múltiples entrevistas realizadas para resguardar las voces de los sobrevivientes en el Archivo Provincial de la Memoria de Río Negro, puede leerse:

El día 3 de junio de 1.976 fui convocado a comparecer a la Escuela de Instrucción Andina [San Carlos de Bariloche] para ser trasladado a la ciudad de Neuquén. Las fuerzas “vivas” de esta ciudad presionaron a Castelli –quien fuera Jefe de Policía de Tucumán en la gestión Buzzi-, para concretar mi detención.

Ya en Neuquén y alojado en la Unidad carcelaria 9, fui sometido a diarios interrogatorios en la Policía Federal de esa ciudad, donde se me conducía esposado a la espalda y encapuchado, en sesiones donde se preguntaba respecto de cuestiones banales que ponían de manifiesto el mero trámite y no la búsqueda de pista o dato alguno y se sometía al detenido-interrogado a continuos golpes de descarga eléctrica.

Permanecí en la cárcel de Neuquén desde los primeros días del mes de junio de 1.976 hasta el mes de setiembre del mismo año. 

Sin embargo aún falta que el coraje llegue a cada rincón, a la intimidad de cada uno de nosotros tanto en la participación de los debates en torno a los aspectos controversiales que el tema encierra como en aquellos aún no abordados de la historia reciente. Especialmente aquellos lugares difusos y grises que nos conciernen como sociedad civil; pues adherimos a la inacabada tarea de la investigación crítica de lo sucedido y a la necesidad de los relatos testimoniantes  de lo vivido, sea cual fuere el lugar  que hemos tenido y  las organizaciones que hemos compartido de la sociedad.

Porque el mandato debe superar a la memoria. No se trata sólo de recordar. Elaborar el pasado debe ayudarnos a evitar que los escenarios y las condiciones que hicieron posible el Golpe de  Estado vuelvan -aunque nunca de la misma forma- a reiterarse. Por eso en cada 24 de marzo nos sumamos como han planteado otras voces de la universidad a no dudar en rechazar la utilización del terror y del miedo, en todas sus formas, como fundamento de la política y de las economías deshumanizadas.

Que la memoria no se cristalice

Que nadie se sienta fuera de ella y tampoco su propietaria

Que se preserve por encima de todas las personas y regímenes políticos

Que no se banalice tanto dolor derramado y, por el contrario, su luz nos guíe en la lucha por lograr la máxima solidaridad,  la máxima igualdad y la máxima libertad posibles como utopía legítima de todos los seres humanos.

Por memoria, verdad y justicia, ahora y siempre!

Carrera de Historia,  24 de marzo de 2016. 

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